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JUAN PAREDES CARBONELL, POETA LIBERTEÑO

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(Biografías)
Nació en Salpo el año 1936. Miembro fundador del grupo Trilce. Participó en la política dentro de las filas apristas, llegando a sufrir prisión en Cajamarca, en 1956 durante la dictadura del Gral. Odría. Posteriormente fue invitado por una organización izquierdista para postular como candidato a diputado por el departamento de La Libertad.
En 1960 ganó una mención honrosa en el concurso nacional de poesía "El poeta joven del Perú".

En 1994 fue elgido jefe del departamento de Lengua y Literatura de la Facultad de Educación y Ciencias de la Comunicación de la Universidad Nacional de Trujillo.
Ha publicado el libro: César Vallejo, tipología del discurso poético. Esta publicación ha sido merecedor del Premio Latinoamericano CICLA de ensayo.
Entre sus libros de poesía figuran: "Canto del pueblo y del amor terrestre", "Biografía de un amor sin nombre", "Balada de la mujer común y los jardines", "Meditaciones de un oso caminante" y "El pez y la espada".

Actualmente se desempeña como docente de literatura en la Universidad Nacional de Trujillo.

USO DE VOCABLOS QUECHUAS EN HUAMACHUCO

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En la provincia de Sánchez Carrión (Huamachuco) aún perduran vocablos quechuas que se combinan normalmente con el español.
 Estos vocablos son utilizados de manera normal por los pobladores en las zonas urbanas y en las rurales, aunque con mayor frecuencia en estas últimas. Veamos algunas:

ALALAY: que siente frío.
CUSHAL: sopa de cereales.
MINGA: trabajo colectivo de campesinos.
WISHLLA: cucharón de madera.
ASHUNDURATE: en posición de cuclillas.
DÁCITO: rápido.

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ESCRITOR RIVERO AYLLON PUBLICA OBRA: "CHOCANO, CRONOLOGÍA DE UNA HISTORIA OCULTA"

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Por Miguel Salazar
El escritor liberteño Teodoro Rivero Ayllón ha publicado su libro: “Chocano, Cronología de una Historia Oculta”. Es ampliamente conocido como uno de los escritores más prolíficos y elegantes del Perú de hoy. Par publicar esta obra ha tenido que investigar tanto en bibliotecas como a través de entrevistas. Ha investigado en la Biblioteca del Congreso de Washington-EE.UU. y ha proseguido búsquedas en bibliotecas de Madrid, parís y Nueva York.

WEB: TEODORO RIVERO AYLLON


Me puede contar sobre su último libro que acaba de publicar
Este libro es un poco fruto de las circunstancias, porque por circunstancias me encontraba yo en Santiago de Chile en el año 1963, cuando iban justamente a arrojar a la fosa común los restos del cantor de América, Santos Chocano. A mí me pareció esto una infamia. No culpa de los chilenos, ciertamente, sino descuido del gobierno Peruano. Los restos del poeta habían sido reducidos a una caja de 30 centímetros cúbicos, que sólo cabían el cráneo con los huesos, porque iba a ser arrojado a la fosa común. En estas circunstancias pensé que esto debía ser de conocimiento del gobierno peruano.

¿Con quién se comunicó?
Le escribí al doctor Luis Alberto Sánchez, el mejor biógrafo que ha tenido José Santos Chocano. Luego también escribí a los periódicos de Lima y provincias. Hice una campaña. Pero cuando volví al Perú noté que nadie había dicho ni una sola palabra. Y que hasta el propio Luis Alberto Sánchez se había guardado la carta mía.

¿Qué hizo usted, entonces, al ver que nadie le apoyó para traer al cuerpo de Chocano a Perú?

Continué con la campaña durante dos años, a través de la radio y periódicos como la Industria.

¿Sus amigos le apoyaban?
Me hacían una especie de broma: ¡Que vuelva Chocano!, me decían, para significar que estaba pidiendo peras al olmo. Ya vendrá les decía, pasaba cabizbajo. Hasta que al fin el 14 de mayo de 1965 el cantor de América retornó al país después de tantos años de ausencia.

Usted es un escritor que le ha dado varias vueltas al mundo…
Si. He tenido la satisfacción de darle tres veces la vuelta al mundo. De haber vivido 11 años en China, de haber estado tres años en la zona conflictiva donde se está realizando una tragedia de la humanidad, Irak.

¿Qué le parece actualmente la movida cultural de Trujillo?
El ambiente cultural sigue siendo positivo, el problema es que no hay apoyo de parte de de las entidades que debieran impulsar la labor cultural en esta ciudad. Actualmente estoy preparando un estudio comparativo de los años 60, cuando mi grupo Trilce se iniciaba y Trujillo era un centro de cultura, no solamente para el norte, sino para todo el Perú.

El grupo Trilce sigue publicando libros…
El grupo Trilce ha publicado hasta la fecha más de 100 libros, Esto revela que hay una inquietud cultural que no se agota. Y que 50 años después de haber iniciado esta campaña cultural los atengamos todavía en el trabajo constante.


MÁS DATOS:
PUBLICAN REVISTA DE HOMENAJE A LITERATO ASCOPANO RIVERO –AYLLÓN

EDUARDO GONZÁLEZ VIAÑA: Todavía en los años 60, cuando ningún avión comercial volaba a la Isla de Pascua, Teodoro Rivero-Ayllón se hizo a la mar en Valparaíso y navegó hasta ese lugar, en los confines del mundo.

MUNICIPALIDAD DE VÍCTOR LARCO DONA UNA COMPUTADORA A ESCRITOR TEODORO RIVERO AYLLÓN

LLANOS HORNA: TRUJILLO SIGUE SIENDO CAPITAL DE LA CULTURA

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ENTREVISTA: MIGUEL SALAZAR
LLANOS HORNA es uno de los máximos representantes del periodismo trujillano. Es autor de varios libros sobre periodismo. Y colaborador de los principales medios impresos de la región La Libertad. Hoy en día plasma su experiencia y profesionalismo en dos libros que pronto saldrán a la luz.

¿Dr. Llanos, cuéntenos que libros está preparando para este año?
En los próximos días deben estar en circulación dos libros míos, que como las anteriores van ha tener un ingrediente polémico.

¿Nos puede dar un alcance más exacto?
Mi primer libro es “Trujillo y el Periodismo”. Presenta una historia sistemática y objetiva, de cómo ha transcurrido el periodismo impreso en Trujillo, desde que llega por primera vez la imprenta hasta nuestros días. El segundo libro se titula: “Los Periodistas de Trujillo y La Libertad, Historia y Paradigmas”. Su propósito es seguir la línea de mis libros anteriormente ya publicados, y con algún éxito.

¿En este último libro incluye alguna primicia?
Estoy incluyendo como primicia un ensayo sobre el patriarca del periodismo peruano: don Nicanor de la Flor Sifuentes, más conocido como Nixa. En Septiembre del 2005 cumplió 103 años y continúa produciendo con la mayor lucidez su famosa columna en el diario La Industria de Chiclayo. Es un gran periodista que perteneció a la generación del Grupo Norte.

¿Cómo ve el movimiento cultural en Trujillo?
Trujillo tiene el antecedente de haber sido calificado como la Capital Norperuana de la Cultura. En los últimos años, este título, parece que le ha estado resultando muy grande a nuestra ciudad. Pero felizmente, en el último decenio se ha comenzado a percibir un resurgimiento dialéctico cultural en Trujillo.

¿A qué se debe este fenómeno de resurgimiento?
A que la mayoría de los escritores de la Generación Trilce, que surgió en 1960, vienen a dar sus vueltas por nuestra ciudad luego de haber transitado por el mundo. Por ejemplo: Teodoro Rivero Ayllón, fundador del grupo Trilce, que ha presentado una decena de libros. Eduardo González Viaña, que en ocasiones interrumpe sus actividades académicas en la Universidad de Oregón (EEUU) y viene aquí para deleitarnos con alguna nueva novela. Jorge Días Herrera, es otro miembro del grupo Trilce, que reside en Lima y en Madrid. Recientemente, hemos tenido la suerte de recibir a otro Trilcista: Juan Ganoza, que es un novelista mundialmente consagrado, reside en la ciudad de Pekín- China. Y vino para presentar su novela “Aroma de Gloria”.

UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO DISTINGUE A POETA MARCO ANTONIO CORCUERA

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El pasado mes de noviembre, la Universidad Nacional de Trujillo entregó la distinción en Segundo Grado José Faustino Sánchez Carrión, al destacado poeta y ex alumno de esta Casa Superior de Estudios, Marco Antonio Corcuera Díaz, en mérito a su reconocida trayectoria literaria. Carlos Sabana Gamarra, Rector de la UNT, expresó lo orgullosa que se sentía la institución de contar con tan ilustre egresado que se aúna a otros ilustres egresados que dentro y fuera del país han dejado en alto el nombre de la Universidad Nacional de Trujillo.

MARCO ANTONIO DEBAJO DEL ARBOL
Por Eduardo González Viaña.

El primer poeta que conocí no parecía un poeta sino un torero. Mientras lo anunciaban para hacer una lectura, buscaba entre el público a una chica guapa, le sonreía, le dedicaba uno de sus poemas como quien le tira la capa, y cualquiera podía pensar que iba a irse volando con ella. Con la capa.

Tenía Marco Antonio Corcuera 40 años, un terno plomo, una camisa blanca, creo que también un clavel en la solapa y una corbata negra, pero era tal su flacura que tan sólo se le recordaba la corbata negra. El saco plomo le flotaba en el aire.Tenía éxito. Su poesía lo rodeaba de un halo que lo hacía parecer diferente e inquietante.

Estoy hablando de la primera vez que lo vi como un poeta, y lo recuerdo flotando a las siete de la noche en torno de la plaza de armas de Cajamarca y rodeado por un grupo de muchachas muy guapas.No sé si yo tenía 8 o 10 años, pero estaba viajando con mi padre a un fundo agrícola que él poseía en los andes peruanos y nos habíamos detenido antes en la ciudad del Cumbe para escuchar el recital poético de Marco Antonio.

El poeta viajaba con nosotros porque, además de primo de mi padre, era uno de los abogados de su estudio.-Papá, ¿por qué camina mi tío rodeado por todas esas chicas?- pregunté con un poco de envidia.-Por una buena razón, hijo. Es un poeta- fue su respuesta y también una buena razón para que toda la vida y sin ningún éxito me decidiera a emularlo.Poesía es lo que más ha hecho Marco Antonio. Además de la suya, se ha pasado cincuenta años editando “Cuadernos trimestrales de poesía”, una revista que ha dado la vuelta al mundo y que ha contado entre sus colaboradores, además de los más importantes poetas peruanos, a líridas como Octavio Paz y Pablo Neruda.

Junto con ello, Corcuera estableció en 1960 un premio quinquenal llamado “El Poeta Joven del Perú” destinado a descubrir y consagrar a los creadores que todavía no hubieran llegado a los 30 años.Por eso estoy recordando uno de sus poemas y le acabo de escribir una carta pidiéndole que no se duerma y que navegue contra la corriente.

Le he rogado que recuerde tiempos que parecen estar ahora disolviéndose, que se acuerde de él mismo ofreciendo un poema como quien ofrece un toro en la plaza de Cajamarca. ¿Cómo sigue, Marco Antonio? ¿Cómo sigue?…pregunto, insisto, porfío. Y continuaré reclamándole, instándolo y volviendo a la misma canción hasta que el poeta despierte. Seguro que todavía no me escucha, seguro que sigue debajo del árbol Marco Antonio, y duerme y, como en sus propias palabras:“Debajo del árbol/ la sombra se duerme/ Corazón tendido/ sobre la corriente…

¿DE QUÉ TE RÍES TRUJILLANO?

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Por: Johnson Centeno

Me río del Presidente Regional, que no acaba de entender que es mejor ser guía de los liberteños, antes que búfalo aprista, anti imperialista y mal orador. De sus pelos largos de tío cosa, de su aversión a la prensa (ésta, no la de Lima), de sus pasitos, de sus asesores personajillos que lo siguen hasta el baño. De sus fuerzas realistas, de su revolución fantasma y sus laureles Chan Chan. Me río por acordarme del Pablo Milanés y su “Cuánto gané, cuánto perdí”. De su casita en California. Jo.

Me río del caballero Murgia, de su vejez monótona que nos remolca —isócrona—, de su acomodo elefantiásico en “su” esquina de la plaza, de su urbe chapoteada de ticos, de sus “paseos peatonales”. ¡De sus semáforos! De su chirriada defensa al personal de su partido, de su asesora teniente, de sus ‘confianzas’, de su chofer dormido. Me río de que piense que todos somos una tira de imbéciles. De su expediente, de su guayabera blanca y su mejor semblante, de sus ritos acompasados; de lo que hasta hoy no ha probado y no sabe lo que se pierde.

También de los concejales de la comuna y el espectáculo en sus sesiones, del borrachín, de sus párvulos intentos al parlamento. De que lo logren. De los perjuros, de sus misas, de sus dietas, de sus ternos XL, de su caspa, de sus idas y venidas en el papiro. “Así es mi Trujio”, me repite uno. También de los ex, sobre todo de uno aficionado a las fotos, generoso en sillas e inmune. Ja, ja.. Me río.

Me río de cierta prensa truji – llana, boca de miel, pata de mosca, de sus recibos por honorarios, de sus encerronas en Larco, de su albergue junto al inodoro, ¿metropolitano?, de sus canjes al lenguaje y a la Caja; de sus informes en directo —¿somos amigos, dí alcalde?— , del cholo auspicio y del gato pelado. Del patriarca del periodismo truji – llano, de sus doscientos años en el aire; del sumo pontífice, del salsero, del bigotón, del negro y sus broncas, de ese programita cursi, de sus “cazadores”, de sus polémicas vidas y sus trampitas de nigths. De sus mundos jurídicos. Ja.

Me río del pavimento en la España, del hollín de la once, de sus putas más acá, de la 19, de la colita en el Jano´s, de sus murallas —cinturón de castidad le dice mi amigo Hooker—. Del chongo de Sedalib y la Tacher (cómo será de vieja) del PAP. Me río de sus placas al hilo, de su dólar informal, de sus antas y monumentos, de su olor entrada la tarde, de su hipocondría, de su jactancia minina a la noche. De sus gemidos tras la puerta rentada.

Me río de sus ambulantes y turroneros, de sus trapos de fotocopia, de sus CD’s ídem, de sus “hola hermanito” del Decano del Burbujas. De sus leches de tigre y sus sopas teólogas, de sus recetas macrobióticas en Huanchaco, de sus aprendidas manías, de sus combis y sus paranoias telúricas santiaguinas; de su ascensor cultural, de sus poetas fumones, de sus anuncios.

Me río de la suegra del golf, de su política, de su evangelio, del yernito bacán. También del osito talqueado, de su estudio y sus cafés en pizarro, de sus lentes de plata. De ese notario agarrado que se la tira de poeta. De sus ríos de vodka, de su ballet, de sus pescuezos empingoratados, de sus puritos en el Central.

Me río de esta ciudad inventada (¿1534, 1535?), de las penas de los Vallejos, de la manita del Víctor Raúl, de la leche asada —única— de doña Carmen, de los alfajorcitos Castañeda, de su fútbol de tercera, de los López y los Mochicas, del emporio sobreuniversitario, del serrucho que corre, de lo que todavía no suena, del micrófono abierto, de su defensora, de su estatua castrada —pobre—, me río de que ahora se ría el pirata Raveneau de Lussan, de los “Invencibles de Trujillo”, de la música que zapatearon. Me río de este gentilitius tan bobo, de esta ciudad que no ha parido, que no me merece, porque me río...

EL POETA VALLEJO NO FUE TAN TRISTE COMO LO PINTAN

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Vallejo, según sus biógrafos apologéticos, era quizás el poeta más triste, más pobre y el más golpeado hondamente por el dolor humano. Un poeta inmerso en aquel trágico mundo perverso y que hoy nos cobija.

Si a un niño le preguntásemos qué le sugiere la palabra Vallejo, su recuerdo inmediato sería Paco Yunque, un niño noble de mirada triste que sufre en carne propia la real discriminación social.

A su turno los jóvenes o adultos relacionarían la palabra Vallejo con los Heraldos Negros o Trilce. Versos nostálgicos que reflejan en lo más hondo, aquellos bellos paisajes pueblerinos, amores juveniles, el sufrimiento en la cárcel o la pérdida de su madre. Composiciones que transmiten ese oscuro y misterioso sufrimiento le que aquejaría hasta el fin de su muerte, aquel viernes con aguacero.

Pero según algunos intelectuales ligados a la literatura peruana afirman que César Vallejo Mendoza no era tan triste, tan pobre, ni tan trágica su joven vida.

Bryce Echenique nos relata en sus Crónicas Perdidas, que Vallejo no vivía en condiciones modestas como señalan sus más apologéticos biógrafos. Mas bien, disfrutaba de lujosos departamentos que le proporcionaban sus amigos de las más altas esferas de la intelectualidad literaria.

“Allá por los 76 o 77, durante mi primer viaje a España, unos amigos me llevaron a la residencia de la familia Panero en Astorga. La viuda del poeta Leopoldo Panero me propuso entonces dormir en el dormitorio de Neruda o en el de Vallejo, como yo quisiera. Me quedé totalmente desconcertado: “¿Vallejo durmiendo y comiendo en tan espaciosa y elegante mansión? En fin, Neruda tal vez sí, por ser tan famoso y tan chileno. Pero en lo de Vallejo tenía que haber, sin duda alguna, un error. Vallejo era peruano, era hambre, soledad, huesos húmeros adoloridos. Y, aunque se hubiese muerto en viernes, era un poeta muerto en día jueves, en parís y con aguacero”. (pág. 240)

En otro párrafo continua Bryce: “En París tuve la suerte de ser amigo del músico peruano Raúl De Verneui, íntimo amigo y contemporáneo de Vallejo. Ese viejo notable y bonvivant había acompañado a Vallejo cuando éste le hizo la corte, con éxito, a la guapa hija de una panadera de Montparnasse. Gracias a ello, al menos mientras duró aquel romance, el poeta tuvo cada mañana su Baguette bien calientita al lado de su “café” con leche. Y solía reunirse con todo un grupo de latinoamericanos en el mismo café de Montparnasse en el que el futuro gran Picasso se reunía con un grupo de españoles, en la mesa vecina. Transcurrieron meses y tal vez años de silenciosa vecindad entre ambas “comunidades”. (pág. 241)

Por su parte, su biógrafo Juan Domingo Córdova, autor de “César Vallejo del Perú Profundo y Sacrificado”, refiere que Vallejo se reunía con los intelectuales latinos de su época para tomarse algunos whiskys. Vallejo tenía la cabeza de pollo. Los efectos del alcohol surtían efecto inmediato en la cabeza del poeta.

“Hay un lado bastante disipado del poeta que poco se conoce. “Vallejo nunca tuvo buena cabeza para la bebida y perdía el control con facilidad. Cierta vez, en el bar “les noctambules” de París, ingresó un argentino que en forma petulante empezó a protestar por la calidad del whisky. Vallejo, violentísimo lo tomó de las solapas: “¡Ahora me las vas a pagar, compradito!”. Al separarlos, Vallejo explicó que no iba a permitir que el gaucho se haga el importante para luego quedarse con todas las chicas, y se echó a reír y seguir tomando”. (cita tomada de la enciclopedia SABIAS QUÉ? el Perú y sus secretos)

En efecto nuestro poeta universal también supo reír, enamorar, beber unos whiskys con sus amigos y comer caliente y a su hora. Este también era Vallejo

HUAMACHUCO EN IMAGENES

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El pueblo de Huamachuco es modesto, encantador y hermoso.

Hace unos meses publiqué en este blog un post en la que promovía el turismo regional liberteño. Y solamente mencionaba tres atractivos turísticos, no porque sólo tuviera estos tres, sino por razones de espacio (fue publicado en una revista otuzacana “Entre Pencas y Retamas” y traté de reducirlo a los tres más promovidos por la municipalidad de Sánchez Carrión - Huamachuco).


El post lo denominé: Las tres maravillas de Huamachuco, donde describía las bondades de estas maravillas. Esta vez te mostraré una relación más amplia de lo que ofrece el pueblo del tribuno don José Faustino Sánchez Carrión. Una muestra de extraordinarios paisajes y una amplia relación de costumbres andinos. Las imágenes hablarán por sí solas. Bienvenido al paraíso liberteño: Haz Click: (orioncorales.tripod.com ) (deperu.com)

QUIRUVILCA: PUEBLO DE HISTORIAS Y LEYENDAS

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Dicen que el “Muki” existe y vive en los socavones de Quiruvilca. Es el guardián de la plata, el cobre y el bronce. Es muchas veces amigo y otras, enemigo de los humildes mineros. A través de sus pactos uno puede vivir en medio de la fortuna, o en todo caso en medio del infortunio. Esto depende si lo abordas cuando el “Muki” está de buen humor, o con humor de los mil demonios, eso dicen los mineros.

Dicen que es pequeño y jorobado, de piernas cortas y delgadas, de ojos grandes y redondos.

Lleva en la cabeza una linterna que alumbra sus pasos y advierte su presencia.

La mina es tan vieja como el pueblo, y el “Muki” es tan viejo como la mina”. Lo que dicen del “Muqui” se transmite de generación en generación. Perdura en la memoria de los más pequeños y de los más viejos quiruvilcanos.

Ya todos saben que anda solo, de qué se alimenta y dónde se cobija. Los mineros cada vez que se cruzan atisban de reojo y se pasan de largo. No le dicen nada, porque si lo encuentran de mal humor, con una cachetada los haría ver estrellitas y probable no regresen de ese mundo de estrellitas y angelitos.

Tal vez por eso nadie se atreve a pactar con el “Muki”, por el miedo a las cachetadas, o porque les puede ofrecer toda una vida de infortunio, de desgracias, quizás hasta la muerte. ¿Pero si está de buen humor y les ofrece fortuna y felicidad? ¿Cómo saber su estado de ánimo? Nadie lo sabe.

El domingo pasado, don Hermeregildo, viejo regañón e incrédulo, que dice no existe el famoso “Muki”, ingresó a trabajar a la mina. Se colocó su casco amarillo, su sacón fosforescente, y sus grandes botas de jebe.

Empezó a picotear la tierra, de pronto observó que el socavón se aclaraba, escuchó unos pasos finos, como de niño. Pensó que de repente era su hijo, dejó de picar el suelo y puso atención a los ruidos generados por los zapatos. Pero en tanto don Hermenegildo dejó de picar la tierra, también aquél misterioso ruido dejó de moverse. Pero el brillo dorado alumbraba notoriamente, era distinta a la de don Hermeregildo.

En ese momento llamó dos veces a su hijo. La tercera, gritó. No respondía. Se empezó a alarmar sobremanera, de su frente chorreaba sudor, sus manos habían mojado el mango del pico, seguramente era causa del miedo, qué otra cosa más se puede pensar, ¿por el trabajo? Si recién había dado 10 o 15 picotazos al suelo. A ver pues diga que no existe el “Muki”

En breves minutos, cuando don Hermeregildo se emprendía a investigar quién se ocultaba detrás de ese muro. Aquel resplandor de luz se adelantó y dio el primer paso. Se le acercó tan cerca que el potente brillo de la linterna del “Muki” no le permitía ver detalladamente.

Alcanzó a dar dos vueltas a su alrededor y empezó a disertar, le confirmó que era el guardián de aquella mina. Y que no permitía que lo molestasen los domingos, porque ese día era el único día que podía descansar cómodamente: sin ruidos y sin gritos de gente. Enfadado le advirtió que por ningún motivo nadie debe acercarse por los socavones ese día. Y Por haberle despertado le castigó pidiéndole sus más preciados becerritos como ofrenda, durante una semana, uno diariamente. “Pero señor-- le increpó don Hermeregildo, yo sólo tengo tres becerritos. Soy pobre, además tengo una familia que mantener, cuatro hijas”
“¡Silencio…! No me tienes que objetar”- se enfureció más ‘el Muki’- acata las órdenes y punto viejo renegón”. Tú vendrás a ofrecerme diariamente un becerro y como recompensa tendrás vida eterna. De lo contrario me veré obligado a dejarte en el infierno toda la eternidad.

Don Hermeregildo, dejó su pico, y salió como alma que lleva el diablo. Al llegar a su casa le contó a su esposa al detalle. Pero don Hermeregildo no creía en esas cosas. Pensó que quizás era un sueño de mal gusto. No hizo caso. Dejó pasar una semana y nunca llevó la ofrenda al malvado “Muki”. Su esposa que era 20 años más joven que el viejo setentón, intentaba convencerlo todos los días. Ella sí creía en el pacto, y tenía miedo a perderlo para siempre.

“No te preocupes mujer, no me va a pasar nada”, le decía. Parecía estar tranquilo, despreocupado. Pero tenía miedo. Empezó a temer a la oscuridad, a los rincones grises. Por eso no regresó durante esa semana a la mina. Prefería ir a la cantina a tomar alcohol con sus amigos y a contarles que él sí lo había visto al “Muki”. Muchos le preguntaban si tendría vida eterna, o tal vez fortuna eterna. “Nada de eso”, les decía.

Tal vez si el “Muki” hubiese estado de buen humor, si no lo hubiesen despertado esos picotazos que apuntaba en el suelo el viejo Hermeregildo, otra hubiese sido la historia. Quizás el más rico del pueblo, o el más rico del mundo.

Pero estuvo de mal humor. Más aún no hizo caso a su pedido. El “Muki” se enfureció. Durante la semana, a media noche hacía temblar el cerro, removía los cimientos, todo el pueblo se alarmaba. El último día de plazo don Hermeregildo ya no era bien visto en el pueblo, todos sabían que había pactado con el “Muki”, pero nadie sabía que clase de pacto. Pensaban que eso era el motivo de los fuertes remezones.

El domingo, último día del pacto, a media noche muchos pobladores juraron verlo a don Hermeregildo deambulando por las calles, pero esta vez estaba bien vestido, de saco y de corbata. Todos se extrañaban. “Seguro es un regalo del Muki”, murmuraban.

Panchito de 12 años, el hijo “shulca” de don Hermeregildo salió de su dormitorio en la madrugada a orinar y se chocó con su padre en el corredor de la casa, pasó de frente, y no le dijo nada, sólo sintió una fuerte energía que rozaba su delicado rostro. Panchito regresó a su cama pero de reojo volteó a ver a su padre, ahí estaba roncando como los chanchos. Pero ya no había esa lujosa ropa que vestía. ¡Qué extraño!—se admiraba—
¿Adónde habrá salido vestido así?

Al día siguiente don Hermeregildo, amaneció distinto. Más cariñoso con sus hijos, con su esposa, y con ganas de volver a trabajar. Habían pasado una semana desde que vio al “Muki” y no había pasado nada. Seguía vivito y coleando. Se despidió de todos, como si nunca fuera a regresar y de broma les dijo a sus hijos, “hijos míos nunca vayan a trabajar los domingos a la mina porque va a encontrarse con “Muki”, el “Muki” es malo.

Agarró su pico y se dirigió nuevamente a la mina. En el camino los alcanzó a sus compañeros de trabajo, se saludaron y continuaron. Al llegar a la boca del socavón, don Hermeregildo sintió escalofríos, se detuvo un momento y siguió la huella de los rieles. El resto de mineros continuaron adelante mina adentro. De pronto se escuchó un ruido estridente que salía de la mina y se expandía por todo el cerro de Quiruvilca. La mina había colapsado. Pero sólo uno ha muerto.

Se había cumplido el pacto del “Muki”. Se robó el alma de don Hermeregildo y lo llevará por el purgatorio y el infierno. El resto quedó atrapado por unas horas y salieron ilesos de ese trágico derrumbe.

PRESERVEMOS NUESTRO MONUMENTO

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Trujillo es una ciudad colonial, fundada en 1534, por el español Diego de Almagro. Es considerada como una de las urbes hispánicas con mayor herencia en la historia del Virreinato del Perú. Fue la primera ciudad que logró su independencia a nivel de todo el país. Y como homenaje a nuestros próceres de esta gesta patriótica se levantó un extraordinario monumento de granito y mármol en la plaza de armas de Trujillo.

Este monumento fue creado por un famoso artista alemán, Edmundo Moeller. Plasmó la idea de libertad en su máxima expresión. Hoy, vista y admirada por todos los liberteños y visitantes del Perú y del mundo. Es un monumento de gran envergadura.

Pero ahí no acaba el relato. Todo no es color de rosa. Esta importante obra maestra ya no es objeto de contemplación, sino todo lo contrario, los visitantes observan con más atención y curiosidad a las personas que diariamente protestan y amenazan con medidas radicales como "huelgas de hambre", se encadenan, se torturan; a esto se suman los grandes carteles o pancartas llenos de consignas y demandas que cubren parte del monumento, evitando a los turistas nacionales y extranjeros deleitarse de la obra de arte. Debemos decirlo con todas las letras, estos ciudadanos trujillanos (manifestantes huelguistas) se han apoderado de las inmediaciones del monumento.

Cada vez que hacen su marcha de protesta se ubican al pie la obra de arte y lanzan sus arengas a los cuatro vientos. Incluso aquellas personas más radicales que utilizan “la huelga de hambre” como medio de expresión, han llegado al extremo de construir su carpa al pie del monumento y evitar durante la noche los golpes duros del friaje. no quiero exagerar pero creo, los visitantes ya no se acercan a deleitarse de esta obra de arte, sino se acercan preguntar al oído: ¿quiénes son?, ¿por qué protestan?, ¿qué es lo que piden?... Debido a estas manifestaciones, tal vez ya no se piense en ir a contemplar el monumento sino a observar qué fulano, zutano o mengano está de huelga.

Nuestro monumento ha sido opacado con los problemas que aquejan a nuestra sociedad. Nadie está en contra de las protestas, más bien aplaudimos, porque es una forma de luchar por los ideales y manifestar nuestros pensamientos. Y como diría mi abuela “el que no llora no mama”. Pero lo que no es dable es utilizar como escenario a un monumento de envergadura, de historia, de recuerdos, una reliquia de nuestra ciudad. reflexionemos y evitemos cualquier agravio a nuestro monumento.

EL GRAN TEODORO RIVERO AYLLÓN

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Invitado: EDUARDO GONZALEZ VIAÑA

Todavía en los años 60, cuando ningún avión comercial volaba a la Isla de Pascua, Teodoro Rivero-Ayllón se hizo a la mar en Valparaíso y navegó hasta ese lugar, en los confines del mundo. El barco de regreso salía 3 meses después, pero algún encanto irresistible hizo que lo perdiera. El siguiente llegaba al otro año, pero tampoco lo tomó. Al final, se quedó dos años estudiando el idioma de los nativos y tratando de encontrar raíces comunes entre aquél y las lenguas de la América aborigen.

Ese era y es el amigo a quien recuerdo en este correo. De ese viaje le nació un libro y luego de inmediato otro, ante su encuentro con Machu Picchu. Erraría después por toda América en pos de textos inéditos de algunos poetas modernistas, y ocuparía por fin durante un año la misma silla y mesa en la Biblioteca del Congreso de Washington leyendo sin parar antes de redactar por fin en la universidad de Trujillo la que sería su tesis doctoral que versa sobre el Grupo Norte y sus conexiones con el Modernismo.Todo el tiempo, recuerdo a Teodoro tratando de aprender algo.

En las riberas del Amazonas, llegó a dominar una docena de las lenguas que comunican a los cazadores de aquel bosque impenetrable. Como Vicerrector en Chiclayo, anduvo por las pirámides misteriosas explorando al lado de Walter Alva, el genial descubridor de Sipán.

En Irán, en la China y en la India, como profesor universitario, no dejó ni un minuto de seguir siendo un estudiante enamorado de la forma cómo la palabra humana se entrelaza en el código misterioso del idioma.Quizás el tiempo dura más para él y eso le permite tanta hazaña, pero también juega a su favor el haber sido formado por la cátedra humanista, tradicional en América Latina, y no por aquella otra, importada de los Estados Unidos, que hace de la educación un producto mercantil adquirible por créditos y convierte al graduado en una persona que ya terminó de comprar sabiduría. Pero no me ocupo de eso, sino de Teodoro.

En estos días le están celebrando en Trujillo, Perú, no sé si treinta, cuarenta o cincuenta años de hacer literatura, aunque yo le calculaba un poco más de cien.Y ese es el pretexto para confesar algo que muchas veces le he dicho a Teodoro, pero que él, con su modestia habitual, no quiere repetir. Las virtudes que algunos (amigos) celebran en mi prosa tienen su origen en la generosidad desbordante de este querido cómplice mío.

Cuando yo era un chico de 16 años, colmado de pelo, de ilusiones y de malos versos, fue él, quien se tomó el trabajo de leer lo que yo escribía, de aplaudir algunos fáciles logros de mi pluma y de llevarme la mano para que corrigiera lo que debía corregirse. O sea, casi todo."La tarea del buen escritor no consiste tan sólo en llenar papeles, sino en tener la valentía de borrar y hacer desaparecer textos enteros cuando aquellos están de más." Eso es lo que me dijo Teodoro, y creo que por eso me he pasado más tiempo borrando que escribiendo.

Lo que queda de ello es lo que más me gusta y lo que espero que les guste a los demás como a mí me gusta. El año en que yo entraba a la universidad, Teodoro, tal vez diez o quince años mayor que yo, me había convocado junto a otros muchachos para formar un grupo literario que llamamos "Trilce". La verdad es que nunca he conocido un grupo de gente tan ilusa ni tan generosa.

En el ambiente del Trujillo de entonces, éramos un grupo de locos que se alentaban los unos a los otros para asumir lo que el filósofo Antenor Orrego llamaba un mandato de la tierra y del destino. La vida ha hecho que nos encontremos sin darnos cita en los lugares más remotos de este planeta. La esposa de Juan Morillo Ganoza descubrió que la dama que preparaba la comida cantando en la ventana de enfrente de su casa en Pekín era la esposa de Teodoro. Por mi parte, me choqué con él en el Teherán desbordado de la revolución contra el Shah, y supongo que también ha de ser de casualidad cuando nos encontremos allá arriba, después de después. Los días de Acción de Gracias, aquí en Estados Unidos, se me hacen muy breves para recordar tanta bondad como la que recibo todos los días, y ahora que ha llegado la tarde, no termino de dar las gracias por la gracia de tener amigos. Tomado de CORREO DE SALEM



MURAL ARTÍSTICO DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO

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En la década de los ochenta la Universidad Nacional de Trujillo no contaba con un cerco perimétrico, sólo había una fila de árboles frondosos que en su momento fue antro de robos y violaciones.

Había la necesidad de construir, pronto, un muro de ladrillo para la seguridad de la población universitaria. Sin embargo al poco tiempo de ser erigido el muro fue pintarrajeado con lemas, consignas, como si fuesen pizarras para campañas políticas.

Fue entonces que surge la idea de darle un decorado artístico.

Inicialmente la Escuela de Bellas Artes de Trujillo, presentó algunos proyectos de pintura, pero la pintura es perecible y no sólo se deteriora, sino también es muy costosa. En cambio el mosaico tiene la ventaja de eternizarse, por ser arcilla vitrificada.Fue entonces que emprendieron el proyecto el año 1991, con la dirección de Rafael Hasting, un artista famoso de trayectoria internacional.

A fines de 1992 pegaron los primeros mosaicos de un cm. cuadrado cada uno, previamente, trabajado y refilado.La meta final del artista Hasting es llenar los tres Km. cuadrados de extensión del muro universitario, con treinta millones de mosaicos.Hoy en día han culminado un 85% de la obra artística empezado hace 14 años. Ello ha significado un trabajo de mucho sacrificio, de toca puertas, de rechazos; sin embargo los artistas siguen en la brega esperando culminar los próximos dos años.

Al finalizar el proyecto, la inversión, calcula el artista Hasting, será de dos millones de soles aproximadamente. Esto invertido en artesanos, cerámica, y el artista.Los críticos de arte consideran que es la obra más hermosa, y grande del mundo. Es una enorme partitura y una belleza que cada vez que uno transita encuentra cosas distintas. Hay un movimiento. Es una pintura en verdad. Ojalá que con el tiempo se convierta en el centro de atracción turística de la región y del país.

LAS TRES MARAVILLAS DE HUAMACHUCO

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Tres son las principales maravillas que ofrece Huamachuco-como destinos turísticos- a la región, al Perú y al mundo. La primera es una imponente construcción de piedra y barro: las Ruinas de Markahuamachuco. La segunda, una cautivadora laguna que refleja esplendor y brillo: la María Sausacocha. Y la tercera, un espléndido paisaje natural rodeado de montañas, dentro de éstas afloran aguas medicinales: los Baños Termales de Yanasara.

Te invito a conocer este circuito turístico, de encuentro con las costumbres de nuestros hermanos andinos, su legado histórico de nuestros antepasados, a la vez disfrutar de su inmensa riqueza natural.Pero antes de empacar y emprender tu viaje, debo advertirte que Huamachuco se encuentra sobre los 3 mil metros sobre el nivel del mar, y dista de Trujillo unos 181 kilómetros.

El clima es frío y seco, lo que significa llevar por lo menos un par de casacas acolchadas, y si eres dama por favor no lleves minifalda, de lo contrario los vientos alisios podrían sacar ventaja de la situación. Una cosa más, si nunca has recorrido esta distancia y esta altura, entonces lleva tu pastilla para el mal de altura; de lo contrario carga tu bolsita plástica de reserva porque el soroche no perdona a nadie; no distingue color, sexo, ni edad.

Luego de estas cortas recomendaciones, aborda el primer bus, siéntate cómodo en la butaca, inclínate hacía atrás, y en menos de seis horas arribarás a la ciudad de Huamachuco.Una vez hospedado en el hotel de tu preferencia, estarás listo para subir la cuesta por la zigzagueante carretera que te guiará hasta las empinadas ruinas de Markahuamachuco, una monumental ciudadela levantada con piedra tallada y barro.

Llegar a este complejo arqueológico es todo un recorrido lleno de paisajes verdes y sinuosos, como la vista panorámica del Valle Condebamba. Mientras encumbras el cerro místico sentirás la presencia de un soplo místico que te rozará tus pupilas, tu cuerpo, y conforme te aproximas a la cima donde se asientan los restos arqueológicos pre incas, escucharás los azotes que se dan entre los reacios ventarrones que pugnan entre ellas. Cuando se calmen, sólo contempla el ingenio pre inca, esos colosales muros de piedra tallada, extendidas en más de 5 kilómetros de suelo andino. ¡Es fantástico…! Dos datos más, la distancia desde la ciudad hasta las ruinas es de aproximadamente 10 km; caminando a paso tendido se demora un poco más de 2 horas.

La segunda maravilla que ofrece el pueblo del tribuno don José Faustino Sánchez Carrión, es la encantadora laguna María Sausacocha. Tiene una superficie sorprendente de 172 hectáreas; su profundidad varía de 02 a 20 metros. Los tradicionalistas de ese lugar refieren, que en sus entrañas aguarda a la antigua ciudad de Huamachuco, pues cada madrugada del primero de mayo se ve reflejada en su espejo de agua una ciudad en cuyas calles brillosas se pasean un mar de gente, resignados a vivir en un mundo acuático.

Mitos como éstos abundan por estos lugares. Existen narradores natos. Algunos se acercan y ofrecen contarnos estas asombrosas historias; otros simplemente se ahorran el trabajo de narrarte y te venden pequeños folletos escritos a su estilo lugareño, así se cachuelean los viejos narradores. Ahora bien, si ya te llenaste de historias, vete a almorzar unos suculentos platos de trucha frita. Lo mejor que hay en es lugar.

La tercera maravilla y última ciñéndome al circuito turístico es: Yanasara. Aborda en el filo de la Sausacocha el primer vehículo que te transporte hasta este paradisiaco lugar. Dista a 18 Km. de la provincia Sánchez Carrión, a dos horas de la ciudad.El polvoriento viaje es imperceptible, sin darte cuenta llegarás a Yanasara, un majestuoso paisaje. No hay ruidos, más que las dulces melodías de los árboles, pajarillos y ríos. Sus aguas termales son ideales para disfrutar de sus propiedades medicinales, especialmente para el tratamiento del reumatismo. Además dicho lugar cuenta con un restaurante, hospedaje y movilidad.Atrévete a vivir una nueva aventura. Conocerás sus costumbres, sus legados antiguos, verás que es un lugar mágico cargado de mitos y leyendas.